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CRUCÍFERAS Y PROBLEMAS TIROIDEOS - (17 de agosto de 2006)
"Consumo habitualmente bróculi crudo. Me han comentado que podría ser malo para el tiroides. ¿Es cierto? Gracias."
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Hola.
Como bien comentas, el bróculi crudo (de igual manera que la col, la coliflor o la col de Bruselas) contiene unas sustancias "bociogénicas" que, consumidas en grandes cantidades, se asocian a problemas tiroideos (ejemplo: bocio). Dichas sustancias (tiocianatos, isotiocianatos y tioglucósidos o goitrina) tienen la capacidad de bloquear la absorción y utilización o metabolismo del yodo, con lo que podrían frenar la actividad de la importante glándula tiroides. No obstante, pierden su actividad "antitiroidea" en el proceso de cocción. Sin embargo, algunas de las mencionadas sustancias también presentan una actividad protectora y preventiva del cáncer. Es interesante destacar que en dicho proceso de cocción no pierden su actividad anticáncerígena.
En cualquier caso, para que se produzca dicho efecto negativo sobre el metabolismo del yodo, la cantidad de crucíferas (grupo de verduras en que está incluído el bróculi) crudas que hay que tomar es excepcionalmente alta. Tanto es así, que dicho efecto sólo se observa en poblaciones que ingieren poco yodo y simultáneamente toman una dieta monótona con elevadas cantidades de crucíferas. Sólo en personas con trastornos previos del tiroides diagnosticados por un médico (ejemplo: hipotiroidismo), se aconseja no ingerir habitualmente crucíferas crudas.
Es conveniente tener en cuenta que si el consumo de yodo es adecuado, la ingesta de estos alimentos en individuos sanos no provoca problemas en el funcionamiento de la glándula tiroides. Así, es importante que no se olvide de prestar atención al hecho de que la sal que consuma en su casa sea "yodada" (no es lo mismo que "marina").
Un abrazo.
- Julio Basulto, responsable de nutrición de la UVE
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