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DIFICULTADES INTESTINALES CON CAMBIO DE DIETA - (17 de agosto de 2006)
"Hola! Soy una chica de 18 años y me hice ovo-lacto-vegetariana hace aproximadamente un mes. Antes de comenzar la dieta ya empecé con molestias intestinales y flatulencia y a veces cierta diarrea no sé si en parte relacionado con los nervios (ya que estoy pasando una época un poco nerviosa por determinadas situaciones y cambios que se están produciendo en mi vida y desde pequeña por ejemplo antes de un examen muy importante me entraba diarrea); por eso al principio no le di mayor importancia pero ahora veo que el problema persiste y la dieta vegetariana no parece tampoco ayudarme (legumbres, soja...) sino casi todo lo contrario porque a pesar de no introducir en gran cantidad ni repentinamente alimentos con fibra, etc. que pudiesen irritar mi intestino, la expulsión de gases (anales) y la diarrea se ha agudizado. Me hice vegetariana por cuestiones "ideológicas" y no entra para nada en mis planes abandonar esta tipo de alimentación, pero ha llegado a convertirse en un problema verdaderamente incómodo. Gracias."
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Hola.
Lo que te pasa es absolutamente normal. Nuestro intestino necesita más de un mes para adaptarse (siempre depende de nuestra dieta previa) a cambios drásticos en el "menú".
Tus gases se deben, como bien comentas, al repentino aumento en el contenido de fibra de tu dieta. Es como si te hubieses puesto a ir, de pronto, descalza por la selva: tus pies se irritarían. En este caso quien se irrita es tu intestino. La solución es hacer una transición más lenta. Si antes de ser vegetariana consumías poca cantidad de fruta, verdura, legumbres, frutos secos o cereales integrales, lo normal es que tu intestino necesite un tiempo para acomodarse al incremento repentino de fibra. Si crees que esto es posible, intenta disminuir temporalmente tu consumo de integrales, escoge frutos secos tostados en vez de crudos, come menos cantidad de verduras flatulentas (col, coliflor, bróculi, coles de Bruselas) o crudas, tómate las frutas sin piel, y prueba con legumbres más fáciles de digerir como las lentejas.
Aumenta tu consumo de agua, para ayudar a la digestión de los alimentos fibrosos, y come más a menudo, para evitar grandes ingestas que sobrecargarían el proceso digestivo.
En resumen, consume, provisionalmente:
- menos integrales (o ninguno),
- menos legumbres (y que estén bien cocidas),
- más zumos de fruta,
- más aceite de oliva,
- más miel de caña (melaza),
- menos frutos secos crudos (mejor los tostados), y
- es mejor que la verdura que comas (también provisionalmente) sea cocida y no cruda.
También es muy importante distribuir las tomas, es decir, divide tus comidas en 6 veces al día, por lo menos. Tu intestino agradecerá que la fibra le llegue poco a poco y no lo sometas a una "sobrecarga de trabajo".
También puede ser que hayas incrementado excesivamente tu consumo de lácteos, lo cual puede llevar a una cierta intolerancia a la lactosa, que contribuiría a la producción de gases.
Otro aspecto importante es aumentar el contenido de agua de tu dieta: bebe agua más a menudo de lo que lo haces. Esto es necesario porque la fibra absorbe mucha agua en el proceso digestivo.
Un abrazo y no dudes en volver a consultar ante cualquier duda.
Un abrazo.
- Equipo de nutrición de la UVE
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