Consulta de Nutrición

BEBÉS VEGETARIANOS - (14 de diciembre de 2004)

"Tengo un bebé de cuatro meses alimentado con lactancia materna. Queremos que sea vegetariano, pero su pediatra no entiende que no vaya a comer carne y no sabe cómo iniciarle a la alimentación sólida cuando tenga seis meses. ¿Me podéis ayudar? No sé cuándo puede tomar tahini, tofu, cuscus... Gracias."
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Hola.

En primer lugar te recomiendo que leas el artículo que está colgado en nuestra Web: “Dieta vegana para bebés y niños” de Reed Mangels y Sandra Hood. También es recomendable que leas este fragmento del último documento de la Asociación Americana de Dietética sobre alimentación vegetariana en bebés y niños.

Hasta los cuatro o seis meses de edad, no se recomienda introducir ningún alimento sólido, pues la leche cubre las necesidades del niño durante ese periodo, lo ideal es, como en tu caso, que la leche sea materna (la Organización Mundial de la Salud recomienda que los niños mamen hasta los 6 meses de edad como mínimo) (1). Los niños alimentados con leche materna cuyas madres llevan una dieta vegana equilibrada, tienen un crecimiento y desarrollo normal (2), sin embargo quisiera recordarte algunos puntos importantes tanto para tu correcta alimentación como para la de tu bebé.

Vitamina B12

La Vitamina B12 es un nutriente esencial para un lactante debido al importante papel que tiene en el desarrollo del sistema nervioso. Una dieta estrictamente vegetal no contiene fuentes de dicha vitamina, ni siquiera una dieta ovolactovegetariana cubre necesariamente las necesidades durante el embarazo y lactancia, a no ser que consumas con suficiente frecuencia huevos y leche. Si tu dieta contiene niveles bajos o nulos de B12, tu leche también tendrá bajos niveles de dicha vitamina (2), por tanto debes asegurarte unas buenas fuentes de dicha vitamina. Puedes seguir cualquiera de las siguientes indicaciones (3):

  • Ingerir habitualmente alimentos enriquecidos con vitamina B12 (ejemplo: cereales de desayuno enriquecidos, batidos de soja enriquecidos, tofu enriquecido, algunas "carnes" vegetales enriquecidas, algunas levaduras de cerveza enriquecidas con B12 -ojo, si no están enriquecidas, no tienen B12 utilizable por nuestro organismo-). En este caso deberás asegurarte de que en conjunto, la B12 ingerida sea igual o superior a 2.4 microgramos (mcg ó ug).
  • Tomar diariamente un suplemento que contenga por lo menos 10 microgramos (mcg ó ug), masticándolo antes de tragarlo si son pastillas.
  • Tomar una vez a la semana 2000 microgramos (mcg ó ug). La Vegan Society británica vende suplementos de 1000 microgramos, así que tomando 2 a la vez, una vez a la semana, es suficiente.

Si tu dieta no cubre una de las características anteriores, debes dar un suplemento al bebé hasta los 3 años que ayude a cubrir sus necesidades, que son de 0,3 microgramos de B12 al día. Si le das alimentos que lleven vitamina B12 (ejemplo, cereales de fórmula, leche de fórmula –de vaca o de fórmula-), asegúrate de que se cubran sus necesidades con las raciones que ingiere espontáneamente –sin forzar nunca-. Si no es así, usa un suplemento.

Vitamina D

El contenido de vitamina D de la leche materna varía según la dieta de la madre y de su exposición al sol, aunque en general los niveles de vitamina D de la leche materna son bajos.

Existe controversia sobre si se debe dar o no suplementos de la vitamina D a los niños alimentados exclusivamente con leche materna. Cuando la madre tiene buenas reservas de esta vitamina, es de esperar que el niño pueda sintetizar cantidades suficientes mediante la exposición al sol, y no es necesario dar suplementos orales, como parecen indicar los estudios realizados en países que reciben buenas radiaciones solares (4). La postura de la Asociación Americana de Dietética también dice que la deficiencia de la vitamina D aparece sólo cuando la exposición solar es deficiente (2). Por último la Academia Americana de Pediatría sólo recomienda suplementos de vitamina D a los lactantes alimentados al pecho si no reciben adecuada exposición al sol, o si la madre tiene una dieta deficiente en vitamina D (5). Tu pediatra será el que te dé las indicaciones oportunas al respecto.

Omega 3

Es importante, asimismo, atender a las siguientes recomendaciones para conseguir un correcto equilibrio en referencia a las grasas en general y a los ácidos grasos omega-6/omega-3 en particular (6):

  1. Priorizar al máximo posible el aceite de oliva. Se usará preferiblemente aceite de oliva virgen debido a su mayor capacidad antioxidante.
  2. Disminuir la ingesta de aceite de girasol o maíz, en caso de hacerlo.
  3. Evitar los alimentos que contengan grasas hidrogenadas (mirar etiquetas).
  4. Limitar el consumo de todos aquellos productos de pastelería, bollería y heladería, que contienen grasa saturada, del tipo de la contenida en aceites de coco y palma.
  5. Limitar el consumo de grasa láctea (usar lácteos desnatados o semidesnatados).
Introducción de los alimentos sólidos

Recomendaciones de la Academia Americana de Pediatria (AAP) para introducir los alimentos sólidos:

El niño está listo para empezar a tomar otros alimentos cuando:

  • Es capaz de sentarse estable sin ayuda.
  • Pierde el reflejo de extrusión que hace que los niños expulsen la cuchara con la lengua (hasta que tienen suficiente discernimiento para distinguir lo que se come de lo que no, por si acaso lo escupen todo)
  • Muestra interés por la comida de los adultos
  • Sabe mostrar hambre y saciedad con sus gestos (al ver acercarse la cuchara el niño que tiene hambre abre la boca y mueve la cabeza hacia delante. El que está saciado, cierra la boca y mueve la cabeza hacia un lado).
Las guías para la introducción de alimentos sólidos son las mismas para bebés vegetarianos que para bebés no vegetarianos. Hay que intentar introducir los alimentos de uno en uno, y dejar un intervalo de 2 ó 3 días como mínimo entre ellos, así será más fácil identificar el alimento responsable de una posible reacción adversa.

Los primeros alimentos pueden incluir papillas a base de arroz, purés de frutas como el plátano, la pera y la manzana, y hortalizas como la zanahoria, las patatas y las espinacas.

A los 6 meses se pueden introducir las papillas de trigo y de avena. Tu pediatra te dirá si deben tener o no gluten. Es en esta época cuando, las reservas de hierro se agotan, tanto en niños veganos, como en vegetarianos y omnívoros, por lo que los alimentos ricos en hierro deben ser incluidos en la dieta. Tomar cereales enriquecidos es una buena forma de suplir el hierro en niños veganos. Otras buenas fuentes son los alimentos integrales, las legumbres, la verdura de hoja verde, papillas a base de frutos secos. Para favorecer la absorción de hierro, es conveniente añadir vitamina C, que se encuentra en verduras verdes, cítricos o grosella negra o también se puede acompañar la comida con zumo de naranja.

Una advertencia sobre los frutos secos: en familias con historial de alergia, eccema o asma no se recomienda introducir los cacahuetes y derivados hasta los tres años. Los demás niños pueden tomarlos en forma adecuada a sus necesidades, como una crema suave a partir de los 6 meses o cuando se desteten, pero nunca antes de los 4 meses. Sin embargo, la Academia Americana de Pediatría no recomienda ningún tipo de cremas de nueces o similares hasta los tres años.

Alrededor de los 7 meses se pueden introducir alimentos ricos en proteínas como las legumbres (en puré y tamizadas si es necesario), yogur de soja, tofu machacado o en puré, o de leche de vaca, yemas de huevo cocidas y queso cottage (requesón).

Después pueden introducirse alimentos tales como cuadraditos de tofu, queso de vaca o de soja, y pequeñas piezas de hamburguesa de soja, yemas de huevo cocidas (alimento no vegano).

Después del primer año se pueden introducir cremas de frutos secos o de semillas untadas en el pan. Si la familia tiene historial de alergias, los cacahuetes y los frutos secos deben restringirse hasta los tres años para permitir que el sistema digestivo madure y que el sistema inmune termine su desarrollo completo. El batido de soja comercial no desnatado y enriquecido, o la leche de vaca pueden ser usados como bebida principal a partir del año de edad o más adelante por parte de los niños que estén creciendo normalmente y que estén comiendo una variedad de alimentos. Los alimentos ricos en energía y nutrientes tales como las cremas de legumbres, el tofu, y el aguacate machacado deben usarse cuando se desteta al bebé. No debe restringirse la grasa dietética en niños menores de dos años (8).

Para evitar el riesgo de atragantamiento, se debe evitar dar a los niños menores de tres años trozos grandes de alimentos tales como frutos secos, trozos grandes de frutas o verduras, caramelos, etc. Sin embargo, machacando los frutos secos, partiendo en rodajas pequeñas los perritos calientes y los granos de uva, se puede reducir el riesgo y se garantiza que los niños de entre 1 y 3 años puedan tomar todos los alimentos. El sirope de maíz y la miel (que no es vegana) no se deberían dar a niños menores de 1 año porque hay riesgo de botulismo, un tipo de intoxicación alimentaria.

Cuando el niño se haya acostumbrado a los alimentos sólidos y éstos formen parte de la dieta habitual, hay que introducir alimentos con una buena cantidad de nutrientes y de calorías. Esto incluiría tofu triturado, pasta de legumbres, aguacate machacado y frutas desecadas cocidas. Tomar “snacks” y comer a menudo ayuda a proporcionar la adecuada ingestión de energía. El consumo de grasa en los niños sanos no debería estar restringido y fuentes como los aceites vegetales o la margarina vegana suave deberían incluirse en las dieta de los niños más mayores.

Muchos padres eligen los preparados para bebés (los potitos), y de hecho hay productos aptos para veganos comercializados, sin embargo es conveniente leer cuidadosamente las etiquetas. Como la oferta de potitos aptos para veganos es muy limitada, la mayoría de los padres optan por preparar directamente ellos las comidas. La comida debe lavarse minuciosamente, cocinarla y pasarla por la batidora hasta que adquiera la consistencia adecuada. Los preparados en casa pueden guardarse en la nevera durante dos días como máximo o congelarse en pequeñas cantidades para poder descongelarlos después fácilmente.

Saludos cordiales.

- Mar García Gayá, responsable de nutrición de la UVE

Bibliografía citada:
(1) Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. Lactancia materna: guía para profesionales. Ediciones Ergon, 2004)
(2) Position of the American Dietetic Association and Dietitians of Canada: Vegetarian diets. J Am Diet Assoc. 2003 Jun;103(6):748-65. Texto disponible en: http://www.unionvegetariana.org/ada.html
(3) The New Becoming Vegetarian: The Essential Guide To A Healthy Vegetarian Diet. Book Publishing Company, 2003.
(4) Greer FR, Marshall S. Bone mineral contente, serum vitamin D metabolite concentartions, ando ultraviolet B light exposuer in infants fed humn milk with and without vitamin D2 suplements. J pediatr 1998; 114:204-212.
(5) American Academy of Pediatrics, Commitee on Nutrition. Pediatric Nutrition Handbook. 5th ed.: American Academy of Pediatrics; 2003
(6) Walsh S. Plant based nutrition and health. The Vegan Society. 2003.
(7) Messina V, Melina V, Mangels AR. A new food guide for North American vegetarians. J Am Diet Assoc. 2003 Jun;103(6):771-5.
(8) Committee on nutrition, American Academy of Pediatrics: Pediatric nutrition Handbook. 4th ed. Elk Grove Village, IL AAP.1998

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