Primer Congreso Vegetariano
Unión Vegetariana Española (UVE)

9-12 de octubre de 2004
Hotel Roca Esmeralda, Calpe (Alicante)


Testimonio personal

Lilián Kimberly - Una modelo crudivegana

Lilián Kimberly, en una foto de su book de modelo Estoy encantada de escribir este mi testimonio porque estoy muy orgullosa de ser vegana, pienso que todo vegetariano debe estar orgulloso de serlo.

Empecé a concienciarme con tan sólo once años, cuando me enteré de que la carne provenía de animales que mataba el hombre, me ponía en el lugar de ese pobre animal que al igual que los humanos tienen sentimientos.

Recuerdo cuando un día mi madre me puso un plato con pollo asado y lloré desconsoladamente ante semejante masacre, luego preparaba verduras y molía carne para que yo consumiera sin darme cuenta, pero igual me sabía y la rechazaba, discutí con ella y le dije que tenía que respetar la decisión ética, que es algo personal y respetable.

Afortunadamente con el tiempo gané el respeto e incluso la admiración por parte de mi familia, aún siendo ellos carnívoros, yo les he hecho ver que ni para la salud, ni para mi vida es indispensable comer carne, pues hay otras formas mucho más sanas de alimentarse; incluso para estar mucho más sana. Aún así en ese entonces seguía comiendo pescado y mariscos (animales de mar) porque no tenía conciencia de los peces, eran para mí de una especie rara y creía que no tenían sentimientos, además me gustaba su sabor.

Dos años después, mientras estaba en un restaurante de mariscos, me puse a observar unos peces que habían en unas peceras enormes y después de reflexionar decidí ser ovolactovegetariana, así y todo no me nutría bien, tenía un descontrol con los alimentos y poca información, sólo comía huevos fritos, espinacas a la crema, pasta, un poco de verduras hervidas, leche desnatada, yogures, frutos secos muy pocos como pistachos y pipas, etc.

Así fue como tras un año, comencé a tener anemia, a sentirme mal, incluso a desvanecerme, mis padres se preocuparon y me llevaron al médico, me hicieron análisis, se me caía el pelo, estaba muy pálida y con la tensión muy baja. En esos análisis tenía el hierro bajo, la ferritina también y los valores normales por debajo de lo ideal. El médico me volvió a mandar tomar pescado al menos dos veces por semana y un suplemento de hierro que tomaba diariamente. Así fue como volví a ignorar a los animalitos del mar para no sentirme culpable y disfrutar del paladar.

Lilián Kimberly durante el Primer Congreso Vegetariano de la UVE A mediados de este año (2004), comencé a relacionarme con mucha gente vegetariana y me sentía muy mal al tener que comer pescado, así que lo volví a eliminar de mi dieta, además de los productos lácteos y los huevos, porque estos me producían vomitos, gastroenteritis y en general afectaban a mi salud.

Yo mientras me estaba informando sobre el veganismo, y poco a poco fui abandonando todos los productos animales o derivados, también aparte de toda la buena información que tengo estoy con un médico naturista que me ha enseñado a comer correctamente, prescindiendo totalmente de hacer daño a los merecidos seres vivos, mis queridos y respetados animales.

Actualmente soy crudivegana y disfruto cada día de mis comidas, tengo una muy buena salud, me siento muy bien conmigo misma y muy orgullosa de serlo.

Mi familia respeta mi decisión ética y me respeta a mí, al igual que yo los respeto a ellos, aunque por supuesto me gustaría que ellos al igual que la gente que tiene relación conmigo pueda sentir lo mismo que yo, cuando me siento en la mesa a ingerir mis alimentos y realizar mis actividades cotidianas.

Disfrutad de buena salud y los animalitos os agradecen por ser veganos, ¡merece mucho la pena!


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